Sintomatología y Diagnóstico.
Los principales síntomas que podemos
compartir son, la sed, el hambre, que son originadas por la glucosuria, que es el aumento de
concentración de glucosa en orina, lo que llamo a su elminación, debido al
efecto diurético de la glucosa.
El diagnostico se da por el análisis de la
glucosa en orina, la elaboración de un perfil glucosorico, la evaluación de la
cetona en orina, la determinación de la glucosa plasmática en ayunas y después
de las comidas en el propio domicilio del paciente, la realización de pérfiles
glucemicos, la prueba oral de tolerancia a la glucosa, el análisis de la
hemoglobina glucosilada.
Para hacer un perfil mas conciso podemos
basarnos en el método considerado por Aquilino Polaino, quien menciona que para
ver la evolución de la glucemia deben tomarse en cuenta siete determinaciones
que son: en ayunas al levantarse, dos horas después del desayuno, dos horas
después del desayuno, antes del almuerzo, dos horas después del almuerzo, antes
de la cena, dos horas después de la cena y aproximadamente a mitad del periodo
de sueño, durante la madrugadas, para lograr la máxima seguridad de
determinación de evolución de la glucemia.
Por otro lado, podemos encontrar distintos
tipos de indicadores analíticos en la diabetología, como lo son la glucosuria,
la cetonuria, glucemia basal y postprandial, curva de glucemia, perfil
glucémico, hemoglobina glucosilada.
Glucosuria: Se evalúa si la glucosa que se
pierde por la orina es mucha o poca, ya que, si la eliminación de la glucosa
por la orina es superior al 15% de los hidratos de carbono ingeridos en la
dieta, infieren que hay una mala compensación.
Cetonuria: El cual es fiable, para
diagnosticar si hay una compensación.
Glucemia basal y postprandial: Se considera
normal cuando después de un ayuno de 12 horas se obtiene una determinación de
glucemia en el plasma de sangre venosa
por el método de la glucosa oxidasa que oscila entre 70 y 115 mg.
Curva de glucemia; Se determina la glucosa
de la sangre después de determinado tiempo, al haberse administrado cierta
cantidad de glucosa disuelta en agua y analizar cual es el comportamiento
metabólico. En esta prueba se considera normal si la glucemia basal es inferior
a 140 mg, a los 120 minutos de la ingesta de glucosa e inferior a 200 mg a los
60 y 90 minutos de la ingestión de glucosa.
Aquilino Polaino Lorente y Jesus Gil Roales
Nieto. (1994). Psicología y diabetes. España: Siglo XXI.

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